Soy de las personas que suele remedar las voces y gestos que escucho y veo. Nada profesional, pero desde siempre hago voces como de monos animados (Droopy por ejemplo), de algún profe, alguna vecina o el tono de un comercial. Debe ser algo como memoria auditiva. Sería la explicación al cancionero interactivo que tengo en la cabeza.
Así y todo no me gustan los mimos catetes de show callejero ni las "rutinas" de imitadores-humoristas. Cosa rara.


