lunes, 30 de junio de 2008

Aires Porteños


Qué lindo es y qué bien me siento en Valparaíso, de esos lugares en que me reconozco. Es raro verbalizarlo, trataré de ser clara: hay lugares conocidos en que me siento muy a gusto, en los que siento que soy yo, Valparaíso es uno de ellos. Pese a los choros del puerto me siento segura, me agrada caminar por sus calles, hay algo de familiar en las esquinas y los cerros (sobre todo Las Cañas y Cordillera, por motivos familio-habitacionales). Es una ciudad que nos enseña mucho sobre convivencia y diversidad, donde conversarse una cervecita a mediodía no es pecado, donde 6 comen del mismo plato y existe materialmente la Escalera al cielo anunciada por Led Zeppelin. Este fin de semana no anduve en ascensor, pero bajé y subí muchos peldaños. Acá un vínculo divertidísimo al respecto.


jueves, 26 de junio de 2008

¡Demasiado!


Hay palabras que se ponen de moda y se esparcen. No sé quién empieza a correr la bola pero al final en todas partes se usan.
Hasta hace poco cuando algo era excesivo se decía que era musho (así, pronunciando bien la "ch"), después empezó a decirse too much y top, que luego derivó en la extraña expresión "topísimo".
Ahora les ha dado con el "demasiado", que, siendo una palabra que existe y todos conocemos, a veces y por su sobre-uso se aplica en contextos poco afortunados. Decir que alguien es demasiado mino (a) es reconocer que le sobra ricura, como que estuviera de más.

Demasiado no es igual que muy, señores y señoritas, pongan atención a cómo se escucha lo que dicen, miren que cuando encuentran algo demasiado emocionante o demasiado rico, reconocen implícitamente que no son capaces de afrontarlo.
Espero que no me encuentren muy catete, es que a veces soy demasiado textual para mis cosas.
Jojoi (risa de Tribilín)



miércoles, 25 de junio de 2008

Tos, a propósito de la pre- emergencia


En las historietas que leo desde niña, los personajes tosen "cof, cof", debe ser porque son traducidas del inglés cough, el mismo sustantivo suena como la acción, también en castellano toser suena como "tos, tos".
Son bien prácticos los gringos (regar se dice igual que agua, por ejemplo) pero me quedo con la capacidad inventa palabras que tenemos en nuestro idioma.
Es entretenido escuchar frases como "con un huascazo se me pasó el frío" (suena a autoflagelación), "tranquiléin, John Wayne", "lo busca la ley" (como si a alguien lo persiguiera la Constitución, o el Código Civil), "son unos coléricos" (eso se dice porque el cólera produce convulsiones y los lolos solían bailar con movimientos de ese tipo). La entrada de ayer tenía que ver con cómo usamos las manos al hablar (no la gesticulación sino cuánto las nombramos), la de hoy sigue en ese camino, digo, digo, dime, dime.
El video es sólo para recordar, sin mucha relación con el tema. Igual es entretenido

lunes, 23 de junio de 2008

Manos: contribución


Conversando con Yop de lo más animadas, de repente me sugiere un tema de blog: "Lo conozco como la palma de mi mano" pero... ¿quién la conoce bien?.
Hay hasta tests que hacen en esos seminarios tipo auto ayuda y conócete a ti mismo que consisten en dibujar sin mirar la palma de una mano y nadie le achunta a las rayas, arruguitas y pliegues. Es un mal dicho entonces.
¡¡A ver las paaalmas!! es un grito cumbianchero recurrente.
La quiromancia sin manos es imposible, aplaudir sin ellas, impensado. ¿Cómo se harían las rondas? (Dame la mano y danzaremos...). Se quedarían sin sentido también los dichos "sacar las castañas con la mano del gato", " más vale pájaro en mano...", nos quedaríamos sin chistes de mexicanos (¿dónde vas mano?/ al estadio, mano/ ¿y a qué, mano?/ a correr mano), los políticos no podrían aludir a su limpieza para dar a entender que no roban, ¿cómo reconoceríamos los juegos de villanos?, al maquillarse, la "manito de gato", al ayudar, echar una mano, jugando cartas también nos aparece, al darla se reconoce a los frescos (que no toman sino el pie).

Sigo aceptando contribuciones monobloguísticas.

Saludos a Yop y fuerza!!!