
Casi como lo que le pasó a Homero (Homero J)
Pero son tests virtuales.
Yo todavía no sé de qué color es mi alma, qué signo me identifica los lunes por la tarde o qué me va a decir Dios cuando me muera.
Tampoco abro galletas virtuales de la fortuna, es que en el centro venden unas de verdad a 50 pesos.
La gente necesita una Oráculo con urgencia.
Pero son tests virtuales.
Yo todavía no sé de qué color es mi alma, qué signo me identifica los lunes por la tarde o qué me va a decir Dios cuando me muera.
Tampoco abro galletas virtuales de la fortuna, es que en el centro venden unas de verdad a 50 pesos.
La gente necesita una Oráculo con urgencia.