
Hace tiempo que no me pasaba, pero se me perdió un calcetín. Estaba cuando descolgué la ropa, estaba al clasificar los montones por persona y necesidad de plancha, pero al hermanar los pares... se fue. Era uno de mis favoritos. Busqué debajo de la cama, entre los muebles, en la lavadora y hasta en el balcón. Pero sigue desaparecido. No pierdo la esperanza, así que guardé al huacho en mi cajón, a la espera de reunirlo con su hermano. No estoy segura si era el calcetín derecho o izquierdo, por eso no he puesto avisos en las cajas de leche.
Y justo hoy Liniers pone esto (vean la foto, se puede agrandar si hacen clic en ella).


