
Desde chica me han gustado. Sueño con una biblioteca enorme, un sillón cómodo, buena luz y mucho tiempo, ¡por los clavos de Cristo!, jajaja, es que estoy leyendo una novela sobre los orígenes de Nueva York y los personajes usan expresiones como esa.
Lo bueno de las novelas históricas es que uno se mete impunemente en la vida privada de grandes personajes, sin la culpa que puede producir el chisme cotidiano... el hecho de que las palabras estén impresas y que se trate de la reconstrucción que muestra la forma de vida de una sociedad antigua da permiso para inmiscuirse. Uy, ni hablar de los enredos moralmente reprobables de la mitología grecorromana, que dejan chicos a varios criminales actuales.
Si lo vemos así, soy una vieja chismosa, pero letrada.
Lo bueno de las novelas históricas es que uno se mete impunemente en la vida privada de grandes personajes, sin la culpa que puede producir el chisme cotidiano... el hecho de que las palabras estén impresas y que se trate de la reconstrucción que muestra la forma de vida de una sociedad antigua da permiso para inmiscuirse. Uy, ni hablar de los enredos moralmente reprobables de la mitología grecorromana, que dejan chicos a varios criminales actuales.
Si lo vemos así, soy una vieja chismosa, pero letrada.

