Hoy en la mañana fui una de las muchas personas embotelladas en el Metro. Aparte de las usuales quejas -medio en voz alta- de la gente: "parecen animales" (aunque los animales obedecen), "mffffmff" y "hshshshssh" en los televisores se les ocurre poner la cita de Franklin "Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea".
Cosas raras que pasan de vez en cuando.
Cosas raras que pasan de vez en cuando.
4 comentarios:
Qué lata el mar humano y la gente refunfuñando. Al menos llegaste donde ibas...
si, lo que pasa es que en la sociedad en que vivimos estan obsesionados con la hora, pero siempre las cosas empiezan mas tarde de lo que dicen.
Es un doble discuro gracioso y a todos se les olvido que hay una ley que dice que no te pueden echar si llegas tarde por culpa del transantiago
jaja
Lo grato del metro es verlo desde provincia como una maravilla mecanica ensardinadora de los años 70.
Cada vez que oigo algo nuevo de Santiago, me siento mas feliz de haber huido. Si bien a veces extraño la compresión extrema, esa cercania con los amigos sardinas, en general el saldo es bastante positivo...
Yo espero estar sólo de paso
Publicar un comentario