Qué rica esa sensación de empezar un camino, vislumbrar oportunidades, prepararse para cosas nuevas.
De repente tener conciencia de que la vida se mueve y nos ofrece algo nuevo, una oportunidad de empezar, de inventar, de creer y de crecer.
Me gusta imaginar posibilidades y prepararme para lo que vendrá.
Darme cuenta de todas las personas que se mueven a mi alrededor, que se dieron un tiempo para preguntarme cómo estoy y me ofrecieron su apoyo con un rayo de luz directo desde arriba, me hace sentir agradecida.
Datos, números y coordenadas que mis compañeros exploradores (de la vida) me dieron para que dibuje un nuevo mapa. Amigos que me regalaron la brújula, la cantimplora y los calcetines, me aconsejaron cómo ordenar la mochila y me animaron a seguir...
¡Mil gracias!. Les iré contando cómo va la nueva expedición.
