Como cuando se baraja y se revuelve para empezar un juego nuevo, siento que estoy siempre reordenando. Prioridades, acciones, tiempo, cosas. Decidir, revisar, ordenar, hacer, volver a ver y seguir barajando (me gusta ese verbo). Si me preguntan lo mismo en distintos momentos, la respuesta va a ser cada vez diferente, con un matiz, una sombra o un borrón. Así y todo, entre tanto cambio siendo la misma niña, con alguna experiencia y mucha memoria.
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jueves, 5 de septiembre de 2019
jueves, 25 de abril de 2019
Jardinear
Mi casa de infancia estaba llena de plantas, rosales, enredaderas, naranjos, parras. Yo siempre como que le tuve susto a poner plantas y que no crecieran. En el departamento de Valparaíso teníamos apenas dos plantitas, una se murió y la otra la heredó la C. En Lolol hubo más y fue nuestro primer intento con el ciboulette. En la Francia no tuvimos ni una. Ahora que llevamos varios años en Santiago, echando raíces, de a poquito vamos atreviéndonos con las plantas. Ciboulette creciendo vigoroso, algunos cactus que van bien, un romero que va prendiendo, laurel firme, naranjo con fuerza (segundo año que voy a hacer mermelada), damasco chiquitito, pero nos regala como 20 frutas anuales. Pienso plantar unas semillas de pimentón que tengo guardadas y el otro año, zapallos de los que nos convidaron de su huerta los compadres. Las monas chicas aprendiendo también a hacer hoyos con la palita, a regar con cuidado las flores y a disfrutar lo rico que nos da la tierra.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Horizonte
Qué rica esa sensación de empezar un camino, vislumbrar oportunidades, prepararse para cosas nuevas.
De repente tener conciencia de que la vida se mueve y nos ofrece algo nuevo, una oportunidad de empezar, de inventar, de creer y de crecer.
Me gusta imaginar posibilidades y prepararme para lo que vendrá.
Darme cuenta de todas las personas que se mueven a mi alrededor, que se dieron un tiempo para preguntarme cómo estoy y me ofrecieron su apoyo con un rayo de luz directo desde arriba, me hace sentir agradecida.
Datos, números y coordenadas que mis compañeros exploradores (de la vida) me dieron para que dibuje un nuevo mapa. Amigos que me regalaron la brújula, la cantimplora y los calcetines, me aconsejaron cómo ordenar la mochila y me animaron a seguir...
¡Mil gracias!. Les iré contando cómo va la nueva expedición.
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