Todo está cambiando constantemente, pero sólo nos damos cuenta cuando se trata de cosas importantes, que nos obligan a mirar desde otro lado.
Cada segundo cambia el mundo. A veces reímos y otras lloramos.
Cambiamos porque vivimos.
Y nunca estamos solos; nuestros compañeros, vivos o muertos, siguen dentro nuestro; el Amor Eterno siempre está en nosotros y nosotros en él. Aunque no nos demos cuenta. Espera, muy paciente, a que abramos los ojos y caminemos a su lado.
Cada segundo cambia el mundo. A veces reímos y otras lloramos.
Cambiamos porque vivimos.
Y nunca estamos solos; nuestros compañeros, vivos o muertos, siguen dentro nuestro; el Amor Eterno siempre está en nosotros y nosotros en él. Aunque no nos demos cuenta. Espera, muy paciente, a que abramos los ojos y caminemos a su lado.