martes, 30 de diciembre de 2008

Año que viene y el señor del saxo


De un zuácate se terminan los villancicos y las ofertas de juguetes (a las que casi nos habíamos habituado, si desde noviembre que nos daban vueltas las jingle bells) y empiezan los bailables y las ofertas de copete.
Ayer anduve un rato en micro y el viaje fue muy agradable (pese al calor que empezaba a crecer); un señor mayor, un viejito, se subió a tocar saxo y lo hacía bastante bien. Lo entretenido es que fueron puras canciones festivas, onda Brasil y otros temas de orquesta. Varias personas se sorprendieron y miraron para atrás cuando empezó a sonar el saxo, especialmente niños y viejos.
Lo que más me gustó es que tocó harto, sin apuro. Entonces la lección de este caballero músico sería: celebremos pero démonos el tiempo para disfrutar lo que hacemos.
Que el 2009 venga cargadito a lo bueno y lo empiecen con harto baile y comidas ricas.

Abrazos





La musiquita cebollenta nomás es como mucho, pero la historia es linda.

3 comentarios:

sofi dijo...

Te deseo un muy buen año también, y dejame decirte que ha sido un gusto descubrirte en la web y leerte.
Muchos saludos también para todos tus amigos blogueros que con sus comentarios enriquecen la reflexión.
¡¡Feliz año nuevo noña!!¡¡Feliz año nuevo chiquillos blogueros!!,
el próximo año seguimos parloteando...

Ñoña memoriona dijo...

Muchas gracias y felicidades.
También quería comentar que por las sincronías a las que estamos acostumbrados en Monoblogueando pusieron hoy en Terra el mismo video que acá, jajaja. Lo que significa que tengo el perfil exacto para trabajar en Copesa o que alguien se inspira en este blog.

pez dijo...

Ñoña qué buen viaje te mandaste con el don saxofonista.
Oye y es verdad aquello de que nos extirpan la navidad cuando casi que bailamos el pie de cueca con el árbol de pascua embutido en las narices por el hipermercado Jumbo.