jueves, 3 de septiembre de 2009

De chiquitolina


Hay dosis de palabras, frases y actitudes que tienen la capacidad de disminuir.


Con efecto inmediato y liberación sostenida.


Por ejemplo, cada "no me interesa", "cállate un poco", "después" (que nunca llega), "¡pero cómo se te ocurre...!", cada "por favor" mal acogido, cada ayuda negada, cada prejuicio que nos condiciona, cada pelambre malintencionado, cada calificación y juicio injusto.
Tienen efectos diferentes dependiendo de quién las entrega, un "conchetu..." callejero no daña tanto como un silencio enojado de alguien que tenemos cerca.
Su efecto produce cambios a largo plazo, a veces reversibles y otras no.
Son tan poderosas que se meten en el ADN y se hacen características genéticas.
Tienen un efecto "viral" que muerde y contagia al afectado y su entorno.

Lamentablemente hay muchos ejemplos. Y los vemos todos los días.

Nos hacen sentir cada vez más chicos, invisibles, "que no valemos la pena", disminuidos, feos, poco inteligentes, fomes.

Cada vez más chicos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

es verdad, triste pero cierto

Francisca dijo...

Esas frases son realmente mortales... una lástima...

http://www.podcaster.cl/2009/09/larga-vida-al-blog-1/

Saludos!!!

Anónimo dijo...

justo andaba medio triste, asi que soy solidario

yop dijo...

espero no recibas ninguna de esas... y si es así... resiliente too el rato!!!jajajja.. no vale la pena achacarse.
En mi mundo paralelo funcionaría así: si viene de alguien X da lo mismo! y si viene de alguien querido.. seguro se equivocó. Un abrazo grandote...

Ñoña memoriona dijo...

Gracias y abrazos de vuelta

Anónimo dijo...

ánimo, eres una linda persona