martes, 1 de junio de 2010

En un segundo


Todo está cambiando constantemente, pero sólo nos damos cuenta cuando se trata de cosas importantes, que nos obligan a mirar desde otro lado.

Cada segundo cambia el mundo. A veces reímos y otras lloramos.

Cambiamos porque vivimos.

Y nunca estamos solos; nuestros compañeros, vivos o muertos, siguen dentro nuestro; el Amor Eterno siempre está en nosotros y nosotros en él. Aunque no nos demos cuenta. Espera, muy paciente, a que abramos los ojos y caminemos a su lado.

5 comentarios:

Ya Tú Sabes dijo...

Estamos profundas, amiga.

Oye, te quedó muy lindo el blog

Ñoña memoriona dijo...

Gracias. También me gustó el cambio

Anónimo dijo...

gran verdad

Anónimo dijo...

lo único constante es el cambio

yop dijo...

el problema es cuàndo ya hemos llorado màs de la cuenta y no hay un "cambio" que nos haga reir