lunes, 12 de mayo de 2008

Espejito, espejito


A mayor concentración de gente, más grandes las leseras. Ayer se me ocurrió ir a comprar pan al supermercado como a las seis de la tarde y casi me tragan las hordas celebrantes de las madres. Patudez y colas para comprar tortas, mal genio del señor de la pesa del pan, promotoras de colonias con cara de poto, gente sacándose fotos con una capa y coronita.
Es raro cómo se porta la gente, basta que te pares a mirar algo (estatua, dibujo, cuadro), para que unos tres más decidan mirarlo. Basta que uno empiece a subir la escalera más rápido para que salten otros a hacerlo. He probado ponerme a mirar hacia arriba de un edificio para que algunas señoras hagan lo mismo (y resulta).

¿Será un efecto colateral no deseado de jugar cuando chicos al "monito mayor"?
¿Será por eso que sobreabundan los mimos?



domingo, 11 de mayo de 2008

A las Mamis


Un saludo a las Madres, también a las mamis... (ja ja ja)


Y también a las abuelas...

sábado, 10 de mayo de 2008

La polvareda


No soy una maldita insensible despreocupada por lo que les ha pasado a la gente en Chaitén y Palena. No me había referido al tema porque necesitaba darle una vuelta antes.
Es difícil empezar de nuevo cuando se tenía una rutina y una manera de hacer las cosas, más todavía cuando ese nuevo comienzo tuvo un empujón externo, es decir, no controlado por nosotros.
Es diferente cambiarse de ciudad por trabajo o estudios, algo planificado y que cabe dentro de las expectativas y posibilidades... pero que te estalle un volcán de la noche a la mañana y tengas que irte de tu casa, tal vez para siempre, es muy fuerte. Mucho se habla de que las crisis son oportunidades, pero somos humanos y nos agarramos a nuestras certezas, por pequeñas o pedestres que parezcan.
También es parte de nuestra naturaleza aferrarnos a la vida, por eso estoy segura de que lo que hará que Chaitén siga existiendo es su gente.


viernes, 9 de mayo de 2008

Nombres perdidos


¿Dónde, aparte del corazón campesino de nuestro país, quedaron los Estanislao, Concepción, Rosamel, Purísima, Rosario, Águeda, Adalberto y Felicitas? ¿Dónde las calcomanías, los coléricos, los "frigideres"?
¿Y los chinchineros auténticos, el manjar de verdad, las poleras que decían Coma Caca (y una sonrisa) y los dulces de a peso?
Me gusta pensar que siguen entre nosotros, esperando para mostarse y traernos los recuerdos.
Mientras eso pasa, una música...