viernes, 9 de mayo de 2008

Nombres perdidos


¿Dónde, aparte del corazón campesino de nuestro país, quedaron los Estanislao, Concepción, Rosamel, Purísima, Rosario, Águeda, Adalberto y Felicitas? ¿Dónde las calcomanías, los coléricos, los "frigideres"?
¿Y los chinchineros auténticos, el manjar de verdad, las poleras que decían Coma Caca (y una sonrisa) y los dulces de a peso?
Me gusta pensar que siguen entre nosotros, esperando para mostarse y traernos los recuerdos.
Mientras eso pasa, una música...




4 comentarios:

pez dijo...

Las Rosarios siguen dejándose ver, conozco unas cuantas.
Los chinchineros auténticos, para las festividades.
Y el manjar de verdad, a precios estratosféricos en el supermercado.

Ñoña memoriona dijo...

Escasean pero de vez en cuando se encuentran.
Yo conocí unos caballeros que se llamaban Rosario, también Carmen (por la Virgen).
El manjar de verdad verdad hay que hacerlo (puede ser con leche condensada), también se puede encargar a alguien que vaya a Iloca (Duao, Licantén, Vichuquén, Hualañé, que ande por ahí)que pare en el Fundo Lora...mejor que el de los supermercados

pez dijo...

Pero el de leche condensada no es tan rico... queda como café oscuro y la textura es media fome.

Pa mí el realmente de verdad es el manjar blanco con un dejo granuloso en la textura y si está "mejorado" con nueces o lúcuma ¡me desmayo del placer culinario!

Mi torta favorita es de manjar con huevomol, y un momento culinario perfecto fue cuando una amiga de la U que era sobrina de la dueña donde hacen la MEJOR torta de manjar con huevomol me llevó de regalo una bolsa con manjar-de-torta que devoré sola una tarde de solcito, tirada en la cama viendo películas y evadiendo el estudio universitario... fue perfecto.

Ñoña memoriona dijo...

Qué hambre!!!!!!