viernes, 30 de mayo de 2008

Calientito

Mientras escribo, tomo un chocolate caliente con un poco de canela, como el de los cumpleaños.
En la casa de mis papás, sea invierno o verano hay chocolate caliente en los cumpleaños... y sandwichitos de pollo. Es todo un ritual hacerlos, porque aparte de moler pimentones y pickles, cocer el pollo y preparar mayonesa, hay que cortarles las orillas a los panes de molde o abrir los panecitos si son del tipo cocktail. Es una actividad que hacemos todos los que estemos en la casa y que siempre termina un minuto antes de que empiecen a llegar los invitados.
No estamos muy cerca de mi cumpleaños, pero comparto con ustedes esta foto de hace ¡25 años! (el mismo tiempo que demora en pasar el Expreso Pendular del Norte, vean P. Tinto y entenderán). Me encantaba ese vestido, con una cintita de terciopelo burdeo y las mangas de princesa que yo misma le pedí a la modista. La corona de miss es otro detalle que hace especial a la foto.





3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué rico un chocolate caliente

Ya tú sabes dijo...

Chocolate... mmmh

pez dijo...

P Tinto... qué gran película. La vi por primera vez en Concon en casa de un amigo de un pololo que tuve, en vhs. Me gustó y luego la adquirí por las mías...

Y lo del chocolate caliente y los pancitos con pollo me dio nostalgia.

Los pancitos me recuerdan mis propios cumpleaños de infancia, mi madre hacía exactamente lo mismo, pero con los años se fue poniendo práctica y ya a los 7 u 8 años no hubo más panecillos.

La chocolatada me recuerda a mi amiga S., que siempre tenía una olla cumpleañera de chocolate caliente con canela, naranja y clavo de olor para sus invitados. Tiempos aquellos. Ahora vive en España. Ahhh tanto recuerdo.