martes, 13 de mayo de 2008

Ojo piojo


Que arroje la primera piedra quien no se haya sentido atraído por husmear en la vida del prójimo, sea el vecino, la estrella de las revistas o en una -en apariencia inocente- novela. Esos detalles sabrosos que le ponen picardía al asunto cuando contamos qué fue del compañero de curso perdido, de cómo se ve esa niña que tan mal nos caía (aunque uno mismo rebase- léase chorree- los cánones estéticos) y de los chuecos que tiene los dientes el político de la entrevista.
Que si es o no es raro, que si se tiñe o no las canas, que si combinaba el cinturón con los zapatos.
Hay gente mandada a hacer de fijona. Aunque punto aparte es que anden comentando sus observaciones, que una cosa es mirar y otra derechamente pelar.
Somos tan re buenos para mirar y condenamos a los sapos, raro eso.
¡Todos a croar!



3 comentarios:

Ya tú sabes dijo...

guaric guaric crooooorrrrr

Anónimo dijo...

sii, me niego al faceboock, de aburrid querría saber de gente antigua, pero no quiero mostrar nada, algo de boyerismo???? jajjaja....

Ñoña memoriona dijo...

Mirar piolita desde una ventana, pero sin que se den cuanta que estás ahí...