viernes, 16 de mayo de 2008

Cocidos


Esta entrada no tiene que ver con sopas o caldos, el nombre puede inducir a error, así que tres cucharadas y a la papa (eso suena como cazuela también,¿será que con el frío dan ganas de una?)... Bueno, a lo que vine: pasaba por el barrio "universitario", en el cuadrante entre los metros República y Toesca, cerca de las 8 y ví pasar un grupo de cabros bien copeteados, cufifos, cocidos, bebidos, tomados, huasqueados (cada uno aplique aquí su término favorito). En el Metro en la tarde siempre me toca cerca alguien pasado a copete. Me acuerdo de haber llegado a clases y tener algunos compañeros al lado pasados a trago, con ese olor a bar saliendo por los poros. Carrete que pasó de largo o que empezó temprano, ¿no será musho?.
Para seguir en el plano de confesión yo sí tomo, pero cuando la alegría es demasiado desbordante o me molesta la guata, paro. No tomo golpeados porque encuentro que el tomar así pierde el sentido de disfrute. Verán ustedes, hace unos años hice, bien a conciencia, un voto de goce, o sea que trato de aprovechar lo que hago, digo, leo, miro y todo lo demás, entonces tomar sólo para curarse no está dentro de lo que valoro; es como comer harina en vez de almorzar algo, se cumple el objetivo pero cero gustito, nada de ir descubriendo aromas, sabores, texturas, temperaturas y todas esas cositas que convierten a un pollo arvejado (o un asado, o unas machas a la parmesana...), en una experiencia digna de recordar. No me gustan las cosas tan utilitarias porque me gustan los detalles, la unicidad, el tiempo. Ocio fecundo según algunos pensadores, tiempo invertido y fuente de recuerdos según yo misma.
Puede que esas personas, según su punto de vista, estén disfrutando; allá ellos, me cuesta un poco entenderlos (aunque trato, de verdad).
Que empiecen bien el fin de semana.



11 comentarios:

pez dijo...

Dos cosas:

1. El otro día hablaba con mis amigos -hombres- y ellos reparaban en que eso de emborracharse hasta morir, con lo que sea y como sea, es un pecado de juventud masculino más que femenino.

Ahora, a mí tampoco me gusta esa volá de tomar cualquier cosa... aunque debo reconocer que de chica igual tomé "ponches preparados" en garrafa (puaj) cuando iba pa Cartagua y que alguna vez bebí del nunca bien ponderado guatero galáctico, esto último con fines netamente experimentales. Quería saber a qué sabía... y la respuesta es: ¡a rayos! De más está decir que no pasé del primer sorbo.

2. Diablos que era guapo este Joan Manuel. Y su voz, su voz es maravillosa, terrosa y perfecta. Algún día lo iré a ver, es que la última vez vino con Sabina y no trago mucho a Joaquincito.

Ñoña memoriona dijo...

"De acordeón", jaja.
El guatero galáctico... Santa Clota Tres Tiritones

Cierto que sale guapo Joan Manuel... por eso elegí ese video aunque el final está cortado un poco abruptamente

Alex dijo...

No estoy tan de acuerdo, hay veces en que se necesita una buena borrachera, ¿Por qué?. Motivos siempre habrán. Ahora si se convierte en pan de cada fin de semana creo que ahí deberiamos preocuparnos.
Saludos

Ñoña memoriona dijo...

Bueno, te concedo eso, que de todas maneras tiene con imaginación tiene un sentido.

Romaská dijo...

Yo estoy de acuerdo y que tanto ja, creo que ahi esta el borracho y el ebrio ja el borracho toma lo que se le pase por delante "alegría, alegría" sin pensar en el dolor de cabeza y estomago que se agarran al día siguiente. Al contrario el ebrio es el que estaba tan rico el wiski, ron, martini que se curo xD bueno distinción pero prefiero ser ebria que borracha me gusta tomara pero cuando veo que los que me rodean hablan como la profesora de Charly brown dejo el vaso a un lado... muy bueno tu blog... ;)

bye

Ñoña memoriona dijo...

Es bueno entonces diferenciar borrachera de ebriedad.

Sebastian Norris dijo...

Hola po !!!
Oye hay cachao el olor a viejo curao ???
Esos viejos que tienen olor a uva.
En verano es cosa seria toparse con uno de esos.

Pase a saludar.
Besos.
Bye.

Maximo Valencia dijo...

Curiosamente estoy con caña de ron con tonica.
La verdad es que a mi me gusta tomar. No importa la hora ni el día, no tomo todos los días pero si sale su pilsen el lunes a medio dia, me la tomo. Como que no tengo miedo a tomar vuelo y tampoco soy curao odioso. Aunque a veces termino siendo una verdadera joya.

Me gustan las cantinas, los bares, las historias que se dan en esos lugares y los personajes que los habitan, sobretodo en Valparaiso.

Yo soy un cosido, con todas sus letras.

un abrazo!

Ñoña memoriona dijo...

Hablando de bares porteños me acordé del Vildoso y "el" Playa, también de los huevos duros que venden los carritos en las esquinas.
Una chelita conversada cabe en mi "religión", mejor si entremedio se canta un poco.
Respecto al olor a viejo curao: sí lo conozco, es como el olor que queda en el piso cuando se chorrea una cerveza.

Llaeweth dijo...

Mis formas favoritas para denominar a alguien que está ebrio son: Chicha, postre y lobrio.

Sobre tomar hasta quedar como huasca... sólo puedo decir que hace 5 años que no tomo nada. Ahora odio a los curados.

Llaeweth dijo...

Mis formas favoritas para denominar a alguien que está ebrio son: Chicha, postre y lobrio.

Sobre tomar hasta quedar como huasca... sólo puedo decir que hace 5 años que no tomo nada. Ahora odio a los curados.