jueves, 26 de junio de 2008

¡Demasiado!


Hay palabras que se ponen de moda y se esparcen. No sé quién empieza a correr la bola pero al final en todas partes se usan.
Hasta hace poco cuando algo era excesivo se decía que era musho (así, pronunciando bien la "ch"), después empezó a decirse too much y top, que luego derivó en la extraña expresión "topísimo".
Ahora les ha dado con el "demasiado", que, siendo una palabra que existe y todos conocemos, a veces y por su sobre-uso se aplica en contextos poco afortunados. Decir que alguien es demasiado mino (a) es reconocer que le sobra ricura, como que estuviera de más.

Demasiado no es igual que muy, señores y señoritas, pongan atención a cómo se escucha lo que dicen, miren que cuando encuentran algo demasiado emocionante o demasiado rico, reconocen implícitamente que no son capaces de afrontarlo.
Espero que no me encuentren muy catete, es que a veces soy demasiado textual para mis cosas.
Jojoi (risa de Tribilín)



1 comentario:

Maximo Valencia dijo...

jeje!

Es verdad. Me imagino que hace falta un par de noches en alguna disco o la directa influencia cultural de los programas de tv, como para que de un momento a otros llames a tus amigos como "amiguissss!".

un abrazo!