lunes, 24 de noviembre de 2008

Desproporcionado


A raíz de una anécdota de fin de semana pensaba en la gente que, como la alergia, es una constante sobre-reacción: los desmedidos, atropelladores, desubicados, descriteriados, exagerados, alaracos y demases. Uno se siente extraña al presenciar reacciones que no se ajustan al contexto, como la señora que echó spray de pimienta en el metro, o alguien que insulta gratuitamente. Es un acto de violencia que te insulten, pero es peor cuando no es una reacción que podría catalogarse de lógica (como si uno anda tranquila y llega alguien y te empuja para botarte y uno lo garabatea, o si un perico se te cruza a media cuadra sorpresivamente y recibe un bocinazo, un gesto o una "aweonao" de vuelta).
De repente uno es testigo de estas sobre-reacciones. Personalmente me espantan, ¿cómo tan poca capacidad de escuchar o de darse cuenta de lo que pasa? Siempre trato de entender un poco por qué la persona tuvo esa salida, pero a veces , de verdad, no les encuentro justificación.
Armonyl de distribución gratuita, ¡ahora!


4 comentarios:

Aureliana dijo...

Mmmm, sipo, a veces uno paga los platos rotos de otra situación. Ayer, por ejemplo, una señora en la fila del súper retó a una cajera porque estaba conversando con su compañera... Claro, una siempre espera salir luego de la fila, y a lo mejor estuvo bien que la señora le llamara la atención... un poco, pero no tan enojada como lo hizo, no era actitud de domingo en la tarde... y la pobre cajera (las cajeras siempre me recuerdan el tiempo de la Esclavitud), se debe haber quedado con el pepino bien amargado...

Ñoña memoriona dijo...

Un "fea la actitud" viene como anillo al dedo en estos casos

Exequiel Ortega dijo...

a mí las cosas que me chocan y me molestan son los borrachos en la calle que te meten conversa... insoportables los tipejos esos.

Ñoña memoriona dijo...

los curados odiosos... uf