jueves, 24 de enero de 2008

Sube sube...


Me he fijado que los niños, consumidores de televisión doblada a un español neutro medio centroamericanizado, ya no juegan al balancín, sino que al "sube y baja".
Como este año juguetón y traviesillo.
Hace rato que bajaba el dólar y ahora, por fin, bajan los combustibles. Las dietas relámpago nos hacen bajar un poco y después subir de nuevo. Como las olas que van y vienen. Días de calor en el sur y temblor en el norte. Accidentes terribles a lo largo de la carretera. Fortaleza, humildad y trabajo que merecen admiración. Leche falsificada mafiosamente. La vida misma: contradictoria, misteriosa, agridulce e inevitable.

* Esta publicación medio telegráfica tiene por objetivo reafirmar la identidad de este blog: una mirada muy personal a las cosas que pasan y a veces se nos pasan (una de mis entradas favoritas es la de las lavandas de la carretera), recordando lugares, músicas y situaciones, una rendija rescatando la luz entre muchas sombras.

7 comentarios:

Alex dijo...

Como dice la canción, cambia todo cambia.
En si los medios de comunicacion, en los que supongo trabajas, (supongo por tu perfil)son los primeros en crear elementos globalizadores asimétricos. Por eso los niños juegan al sube y baja y toman líquidos en popote, no bombilla.
Saludos

Ñoña memoriona dijo...

...y toman la merienda pensando en las botanas.

Alex dijo...

No sé que edad tienes,(yo 21) pero viví muchos años con un primo chico que siempre estaba frente a la pantalla y repetía todo lo que decía el nickelodeon (si es que asi se escribe)lo que era absolutamente desagradable.
Saludos y espero que te haya gustado el relato

Ñoña memoriona dijo...

Tengo 30. Tengo un hijo, así que sé de Discovery Kids y demases. Me acuerdo mucho de una niña diciendo "Colguemos esto en mi habitación", entonando como los cabros chicos de Barney.
Creo que los ñinos y niñas reproducen lo que oyen, porque muy pocos se dan el tiempo de hablarles "a su altura" y escucharlos.

coca dijo...

Ayer recordabamos los tiempos de jugar de mi infancia, cuando la pantalla de la caja grande no existía, las cajitas más pequeñas , menos, y puchas que lo pasbamos bien, corriamos hasta caer rendidos, y nadie nos ponia a régimen, porque gastabamos todo lo que consumiamos, que no era poco, recuerdo los reclamos de mi madre, ¡hace una hora que compre 5 kg de naranjas y ya no quedan!, ahora en cambio, los niños se pasan la vida frente a una cajita, grande, pequeña, da lo mismo, comen más de lo que pueden gastar estando sentados, y nosotros lo permitimos, porque es más comodo, que estarlos cuidando si salen a jugar a la calle, porque dentro de las casas, que son tan pequeñas, no se puede...., o sea,... me estoy poniendo vieja...., encontrando que todo tiempo pasado fue mejor...

markin dijo...

Cuánto habrá influido "el chavo"? y lo sigue haciendo.

Una composición basada en NUDOS, reposo en ellos, y sé que sigue. Son sufientes y precisos, es la realidad latente.

Ñoña memoriona dijo...

Chanfle!