viernes, 7 de marzo de 2008

La gata salvaje


No voy a comentar culebrones centroamericanos, sino la extraña reacción de una gata que atacó a su dueña mientras se duchaba (la señora, no la gata) en Hualpén, algunas vecinas pensaban que porque había alimentado a una gata preñada y tendría el olor de ésta.
Cuando chicos con mi hermano (el mayor, porque el chico no existió hasta el 85, pasadito el terremoto), para referirnos a peleas o enojos hacíamos "reñiau" (como hacía Tom en la presentación tipo Metro al empezar los monos), nada más apropiado en esta situación, ¡pero si ni los vecinos pudieron sacarle la gata a la pobre señora, tuvieron que llegar los bomberos!.
Bomberos y gatos: uno se imagina al amable caballero del fuego bajándole el gatito de un árbol a una viejecita o un niño, pero esto...
En la Cooperativa daban la nota en la mañana y la reportera dijo "la gata permaneció en la comisaría hasta que llegó el SAG", cuando le conté a mi hijo hasta se imaginaba y me relataba un interrogatorio.

1 comentario:

Ya tú sabes dijo...

Me acuerdo de la Brenda, que una vez salió al patio en la noche y desde el parrón le cayó un gato en los hombros, casi se muere del susto