jueves, 3 de julio de 2008

Apariencia


Cuántas veces nos dejamos llevar por lo que se ve y terminamos ensartados. Cuántas otras en que por no poner atención a lo que vemos, nos equivocamos. La dosis justa es moderada; fijarse pero no juzgar inmediatamente, sopesar la información sin dejar de estar atentos.
Mucha razón tiene el popular "ojo piojo".
Hay que tener cuidado porque no todos interpretamos lo mismo y muchas veces no nos damos cuenta de lo que estamos comunicando/proyectando. Innumerables veces he escuchado "pero si se veía un cabro bueno", pero al mismo tiempo otros argumentan "yo sabía que tenía algo raro, no podría explicar qué, pero me parecía sospechoso". Hay que jugársela con la información que recibimos y nuestro instinto, tratando de no dejarse influenciar por prejuicios. Claro que si hemos tenido malas experiencias, tenderemos a mirar con más desconfianza al prójimo.
Ah... somos seres complicaditos...


3 comentarios:

Alex dijo...

Mas que complicados somos...extraños., incomprensibles y sumamente volátiles.

Ñoña memoriona dijo...

Nitroglicerínicos... Uy me acordé de El Salario del Miedo.

Sebastian Norris dijo...

Yo miro la pinta.
Y si noto un dejo de delincuencia, cruzo la calle.
=D

Que esti muy bien po ñoña.
Un abrazo.