miércoles, 29 de octubre de 2008

Cosas locas


Anoche, conversando con Estudioso, me comentaba que el tema de mi post también salió ayer en un diario, pensando que esa había sido mi inspiración. Buscamos el artículo, que estaba en un diario que no leo con frecuencia (que no leí ayer, por ejemplo) y era cierto: se trataba de los carritos de jugo. Mi inspiración en realidad fueron los carritos que veo todos los días y una botella de néctar que vi en la mañana tirada al lado de un árbol.
Sé que es muy probable que las personas veamos y pensemos cosas parecidas, pero que lo publiquemos el mismo día me parece, al menos, divertido. Es como cuando te acuerdas de una persona que no ves hace años y en pocos días te la topas en la calle. Como cuando vamos a juntarnos con alguien y andamos vestidos iguales (mismos colores en el mismo orden, como polera verde pálido de manga tres cuartos, pantalones grises con bolsillos a los lados y zapatillas cafés). Como cuando decimos la misma palabra al mismo tiempo. Como cuando pensamos en llamar a alguien, agarramos el teléfono y no alcanzamos a marcar porque nos está llamando.
El momento preciso.




13 comentarios:

sofi dijo...

sí, hay muchas personas que toman esas coincidencias, cómo señales, que les indican que ya es la hora de cambiar el curso de la historia de sus vidas...

sofi dijo...

Muchas personas les dan una connotación mágica a las coincidencias, cómo sí la vida les quisiese decir algo...

pez dijo...

Es verdad lo que dice Sofi.
Y lo que dice Ñoña también.
A veces pienso cosas para publicar, y has puesto algo parecido, jaja, y me da lata seguir con el tema porque parece plagio.
Y mi vida está llena de coincidencias bonitas, RARAS, las de todos, yo creo.
Saludos, en la noche te respondo tu grandioso comentario en la cazuela del pescado.

Maximo Valencia dijo...

Si, es una simpática coincidencia.

Pero sin duda, si ay similitud de temas, sea en el diario que sea, prefiero leerlo acá.

un abrazo!

Ñoña memoriona dijo...

Gracias, estimadísimos lectores y lectoras. ¿Será esta una señal de que debo ir a pedir pega a LUN?, jajaja.

Javi dijo...

jaujuajujauaj, quizas pues! En verdad eso de interpretar las coincidencias se da como uno ande...a mi me encantan las coincidencias, sobretodo porque considero que me ha ocurrido en situaciones dificilisimas de calzar...y justo!

De hecho hoy iba a hablar de eso en mi blog...jaujaujauja :P

Saludos!

franco ferreira dijo...

conozco el concepto, aunque últimamente no me ha pasado mucho...

Hubo otros tiempos en que efectivamente como que pensaba en alguien y las cosas ocurrían.

Ah! y por tu post de los juguitos, que sed me dio, jejeje. No lo pude evitar ;)

Cuidate mucho y nos seguimos leyendo

besitos

yop dijo...

las sincronías de la vida... estar a la misma hora... en el mismo canal.
Como dicen... la magia está en creer

pez dijo...

Oyeeee me dejaste cagá, no he dejado de pensar durante todo el día en tu post, ajajaja. Ahora me voy a acostar, para acallar la voz de la mente. Viste que me dan ganas de ponerme a publicar coincidencias y ahí se me van a las pailas mis políticas de privacidad.

Podríai tener bligoo, viste que en mi modernísima plataforma los usuarios nos comunicamos por el interno.

Bacanes las coincidencias en todo caso. Y yo creo que si trabajaras en LUN, lo pasarías chancho. Debe ser entretenido dedicarse sólo a publicar noticias friks del mundo del espectáculo, yo leo LUN todos toditos los días.

Jajaja, chaito.

markin dijo...

Es cuando las antenitas de vinil están detectando un sincronización de ideas...

La realidad es una, a veces. Vista de diverso modo, en alguno casos cohincidente.


Cuando dos se están pensando, está ese algo que desconocemos, energía llamado energía... y creo en eso. Me piensas ahora, tb yo.


Chau.

Ñoña memoriona dijo...

eso de pensar cosas iguales, demuestra que estamos en la misma frecuencia. Es algo eléctrico.
Saludos chispitas

Ñoña memoriona dijo...

Es bueno eso de andar en la misma frecuencia, sirve para hacer amigos... y para enamorarse. La primera vez que hablé con Estudioso, ambos estábamos escuchando a los Beatles.
¡Ah qué lindo día de 1994!
Saludos nuevamente ahora recordando Abbey Road.

Tati Cárcamo dijo...

A eso se le llam una cosa dos veces, la verdad es que me pasa muy seguido.
Saludoos. ^^!