lunes, 6 de octubre de 2008


Me gusta más que el café, y eso que empecé a tomarlo de grande (cuando chica era pura leche con Quick de frutilla). Es muy agradable cuando vas de visita y te ofrecen un té rico, no me refiero solamente a los aromatizados o de frutas, sino también al de tetera con canela, o con cedrón, o con unas gotitas de limón.
Esos tecitos de tardes (o mañanas) de estudio, de conversas amistosas después de almuerzo, de media tarde con frío o de mañana esperando que abran una oficina.
La "Hora del té" tiene algo cálido, como de evento especial.
Tomarse un té con alguien no tiene la misma connotación del café; el café es más informal, de calle, el té es más familiar, de casa.
Creo que uno toma té con las personas que conoce más.
A mi marido le gusta comer sándwiches o pizzas acompañados con té, es como costumbre estudiantil de terminal.
Yo soy capaz de tomar un jarro como de medio litro con té.



8 comentarios:

pez dijo...

Estimada Ñoña, de hecho con Usted me ocurren sincronías: de ideas, hábitos, gustos. Aunque en ocasiones, como Elton, la vida nos distancie, jajaja. Bueno, el punto es que AMO el té... descaradamente. En mi escritorio en este momento hay: de frutas (del Le Flaubert), té de humo (jejeje si sé cómo se llama pero ése es su nombre institucional en mi hogar) del mismo lugar, organic raSPberry, de frutos y yogurth (Whitard) y té rojo Lychee, hasta hora todos ellos obsequios de gente que me quiere y sabe que amo mucho mucho el té. También uno de naranja, jengibre y té verde que traje de Bs As y té rojo, blanco y jazmín de 700 pesos en la esquina de mi casa.

Ahh el té. Rico. Y compartido, ¡MEJOR!

Ñoña memoriona dijo...

¡¡Qué rico que regaloneen con té!!, eso demuestra lo bien que te conocen tus cercanos. Eso es lindo

Anónimo dijo...

a mi me gustan los Té ... quiero, los Të... necesito, los Té... echo de menos

yop dijo...

me encantan los te, también las agüitas, soy de las que pide agüita de cualquier cosa, una hojita cualquiera en una taza.. riico. En mi casa preparo te para mi en tetera de greda... lejos lo mejor...

franco ferreira dijo...

puta que me gustó tu post (el puta es una expresión de jolgorio en este caso, para que no se me asuste) Me gustó mucho, porque me identificó por completo. Pienso lo mismo que tu respecto del té. Además, nunca he sentido cercanía con el café. Yo pienso que un té es buen compañero. Es un compañero más elegante, por lo demás (y te lo dice alguien que usa reloj de bolsillo... es decir, algo sé de estas chucherías, jeje)
Y bueno, lo otro que hago es dejar a veces que se enfríen ciertos tés de ciertos sabores y beberlos fríos. Pucha que son ricos.

Cuidate mucho. Me encantó leerte ;)

Ñoña memoriona dijo...

Algún día se dará la oportunidad de juntarnos los blogueros a conversar y tomar té. Sería choro.

Luis Alberto dijo...

es verdad, a veces las infusiones toman un caracter: cafe=conversa con alguien que recién conoces; té=con la familia; Manzanilla= cuando sientes que tu cuerpo no anda muy bien; cerveza= con los amigos...las bebidas siempre son una perfecta compañia de la conversación

Ñoña memoriona dijo...

De acuerdo don Luis